Aumenta el empleo en la construcción

Los datos de empleo en el sector de la construcción muestran que llevan más de 3 años consecutivos con un incremento de la contratación, llegando a duplicar este ritmo durante los 8 primeros meses de 2017.

Más de 61.000 trabajadores se han incorporado al sector en el último año, un aumento que se debe, en parte, al nacimiento de nuevas empresas ligadas a la construcción.

El mes de agosto terminó con 1.108.821 trabajadores en el sector, la cifra más elevada en un mes de agosto desde 2012 y que supone un 5,75% más de contratos que en 2016, así como el doble que los 29.104 nuevos empleos más que se crearon en agosto de 2015 y 2016.

Por tipo de contrato, las contrataciones por cuenta ajena aumentaron un 8,1% hasta superar los 740.000, lo que significa el nivel más alto en agosto desde 2011. Por otro lado, el número de autónomos aumentó en más de 4.800 (un 1,32%) hasta superar los 368.000, el valor más alto desde 2013.

No obstante los datos contrastan con las cifran que ofrece la patronal de las grandes constructoras (SEOPAN), que apuntó un descenso de empleados en sus empresas del 12,5%, sumando Sacyr, OHL, FCC e Isolux despidos colectivos de más de 2.000 empleados. Esto se debe a que la mejora en la filiación a la Seguridad Social se centra en la contratación dedicada a la edificación de nueva vivienda, mientras que la actividad en obra civil se encuentra de nuevo en regresión.

Por otra parte y como consecuencia directa de la reforma laboral de 2012 (y que también se extiende a otros sectores), por primera vez en este sector, el número de trabajadores temporales supera al de indefinidos. Los contratos eventuales aumentaron en más de 35.000 (un 10%), mientras que los indefinidos sumaron un 6%, más de 21.200. En total podemos contabilizar 383.674 contratos temporales por los 374.925 contratos indefinidos.

Estos incrementos están relacionados, como mencionábamos anteriormente, con la creación de empresas en el sector, donde encontramos que en agosto había 119.587 empresas registradas más que en diciembre, lo que supone un total de 6.100 nuevas empresas (un 5,4%) y un 3,9% más que en el mismo mes de 2016.

Indudablemente, un aumento en la contratación (ya sean autónomos, por cuenta ajena o por la creación de nuevas empresas) confirma que vuelve a haber demanda en el sector.

Precios y estabilidad en el sector inmobiliario español

En el primer trimestre de 2017 aumentó la compraventa de vivienda en un 15,5%, siendo la venta de inmuebles de segunda mano lo que predomina en el sector. No obstante, los promotores inmobiliarios muestran un interés creciente en adquirir terreno, por lo que la demanda de suelo para construcción de nueva vivienda ha aumentado. La gente quiere comprar una vivienda y al tratarse de un bien escaso provoca que el precio final del parque inmobiliario acabe subiendo.

El precio medio de la vivienda aumentó un 5’3% en marzo de este año (un 10’6% en Madrid) en lo que supone 3 años consecutivos al alza, si bien el menor volumen de crédito frena la burbuja inmobiliaria, gracias a que los bancos conceden crédito de manera más sólida, alejándose de la concesión ilimitada e irresponsable que se produjo en los años anteriores.

Así mismo, solo en marzo de este año se firmaron 27.700 hipotecas, un 20% más, pero hasta 5 veces menos que en el momento álgido de la fiebre especulativa. Los bancos exigen una entrada de entre un 15 y un 20% del valor total de la vivienda, un monto que mucha gente no puede pagar. Este hecho, si bien frena la especulación en el sector, hace aumentar el precio del escaso mercado de alquiler español, produciendo un problema de acceso a la vivienda. Además de esto, no se produce un aumento significativo en los salarios, con tan solo un 1’26% en el último año.

Los expertos apuestan por un pacto por la vivienda de alquiler que incorpore a ayuntamientos, comunidades autónomas y Gobierno central que estabilice el sector y reduzca así el problema de acceso a la vivienda.

¿En qué consiste la nueva ley de crédito inmobiliario?

El ministro de Economía, Industria y Competitividad Luis De Guindos ha anunciado la futura ley de crédito inmobiliario a través de la cual se pretende cumplir con la exigencia de Bruselas de adaptar las normas europeas al ámbito español, después de que la Comisión Europea denunciara a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por no haber adherido al completo la normativa comunitaria antes del 21 de marzo de 2016.

La nueva ley, que se aplicará a todas las personas físicas, incluyendo por ejemplo a trabajadores autónomos, promete mayores garantías para el consumidor, mejorar la transparencia de las hipotecas, amparar al cliente facilitándole más información y darle comodidades para modificar las condiciones de la hipoteca.

Con ella se pretende reducir los costes derivados de lo que se conoce como novación, cambiar las condiciones de una hipoteca o migrar el préstamo de banco. También protegerá al usuario, ofreciendo la posibilidad de amortización con anticipo del préstamo en cualquier momento y limitando la compensación que recibe el banco.

Las hipotecas de tipo variable podrán pasarse a tipo fijo y a la inversa, prácticamente sin gastos, si el consumidor lo decide y llega a un acuerdo con su banco, e incluso si ante la falta de un consenso se opta por acudir a una entidad alternativa.

Actualmente, aunque las de tipo fijo constituyen el 40% de los préstamos, prácticamente el 95% de las hipotecas en el país son de tipo variable. Se trata de contratos a largo plazo ligados al Euribor cuándo cabe tener en cuenta que los tipos de interés no siempre van a ser los mismos.

Se ha anunciado también que una hipoteca en divisa extranjera podrá pasarse sin costes a la moneda en el país de residencia.

Se espera que el escrito sea aprobado como proyecto de ley después del verano. Algunas de sus medidas afectarán a las hipotecas que se firmen una vez sea aprobada y otras afectarán a todos los préstamos vigentes.