El tipo fijo recupera músculo frente al tipo variable

Con un escenario de tipos de interés históricamente bajos después de la crisis crediticia, el tipo variable ha venido siendo durante años el preferido por los compradores que se hipotecaban, una tendencia que está cambiando y analizamos las posibles causas.

 

En la coyuntura actual, las entidades financieras están suavizando las condiciones al crédito, sus clientes son más solventes que durante la crisis y la concesión de hipotecas durante el primer semestre de 2018 vive un crecimiento sostenido. Durante el mes de Mayo y según el Instituto Nacional de Estadística, INE, el número de hipotecas constituidas sobre viviendas ha sido de 31.166, un 7,3% más que el mismo mes de 2017. Con un importe medio de 117.044 euros, es decir, un aumento del 2,8%  en tasa interanual.

 

El valor del total de hipotecas concedidas sobre fincas urbanas se estima en 5.631,9 millones de euros, mientras que el total de capital prestado para viviendas es de 3.647,8 millones de euros. Por Comunidades Autónomas, destacan por este orden Andalucía con 5.752, la Comunidad de Madrid con 5.193 y Cataluña con 4.895.

 

¿Por qué la solicitud de hipotecas a tipo fijo está subiendo como la espuma?

 

Contando con unas previsiones de crecimiento medio para la eurozona del 2,3% durante este año y en pleno ciclo expansivo de la economía, marcado por el aumento del empleo y una inflación general en torno al 1,5%, el riesgo de deflación ha quedado despejado.

 

La economía de la eurozona se está adaptando a los nuevos retos tecnológicos y de globalización económica. El proceso es lento y los datos macroeconómicos muestran que las cosas se están haciendo bien desde el BCE, que busca el momento de comenzar con una normalización de la economía de mercado.

El papel conductor de los tipos de interés en dicha economía es fundamental y por eso el BCE ha anunciado una hoja de ruta marcada por la retirada de compra de deuda de los países con problemas de liquidez. De este modo, para 2019 y con una política monetaria tendente a la normalización, los tipos de interés experimentarán ligeras subidas, mientras que los países buscarán refinanciar su deuda en los mercados de capitales.

Ante los mínimos históricos del euríbor y la previsión de una subida de tipos lenta a medio y largo plazo, las entidades financieras han optado por asegurarse unos ingresos fijos que les puedan garantizar unos márgenes constantes.

 

Por otro lado, los clientes que necesitaron un préstamo hipotecario y optaron años atrás por el tipo variable fueron mayoría, hasta hace dos años superaban el 80%. Sin embargo, durante los dos últimos años el tipo fijo ha ganado adeptos, que prefieren evitar posibles sorpresas, hasta el punto de llegar durante el pasado mes de Mayo y según el INE, Instituto Nacional de Estadística al 40,6% del total de hipotecas firmadas a tipo fijo, frente al 59,4% de hipotecas constituidas a tipo variable.